Iglesia Cristiana Hispana en Toronto - La Roca Eterna
Biblia Devocional Oraciones Fotos Inmigración English

Home

Horario y Ubicación
Calendario
Ministerios
Love Your Enemy
Líderes
Actividades
Declaración de Fe
Contáctenos
   
       

Desilución y desengaño
por María Elena Mamarián

“Señor, delante de ti están todos mis deseos, y mi suspiro no te es oculto” (Salmo 38:9)

Ilusiones, sueños, expectativas, deseos... aspiraciones normales del alma humana. La esperanza de alcanzarlos es el motor que nos impulsa y anima a la acción. Cuando se logran, llenan nuestro corazón de satisfacción y alegría. “El deseo cumplido regocija el alma...” (Proverbios 13:19a).

Sin embargo, la realidad nos enfrenta a diario con la desilusión y el desengaño. Ya sea por las consecuencias de vivir en un mundo imperfecto que provoca sufrimiento, o porque otras personas no satisfacen nuestras expectativas, o también porque nosotros mismos fallamos al intentar suplir nuestras ambiciones, no alcanzamos el placer del deseo cumplido. También la frustración nos invade cuando nos planteamos metas tan altas que es imposible concretarlas. Entonces nos llenamos de culpa, tristeza, pena, descontento, y también de ira y enojo. “La esperanza que se demora es tormento del corazón...” (Proverbios 13:12a).

Ni el dinero, ni el conocimiento, ni todos los esfuerzos y recursos humanos alcanzan para evitar la experiencia de la frustración y el desengaño. Casi a diario sentimos que nos han defraudado: la vida, los otros y nosotros mismos. Hasta es posible sentir que Dios mismo se ha olvidado de nosotros y de nuestros anhelos más íntimos.

Volvemos a la verdad cuando recordamos que no podemos confiar en que otras personas o nosotros mismos seamos capaces de satisfacer completamente nuestros deseos. “Mejor es confiar en Jehová que confiar en el hombre” (Salmo 118:8). El nos hizo, conoce nuestras necesidades íntimas y está dispuesto a suplirlas de acuerdo a Su voluntad y para nuestro bien.

Podemos, entonces, cantar con paz y seguridad:

En ti confía mi corazón, en ti reposa mi alma,
mi ser descansa en ti, puedo ser feliz...
Porque sé que estás obrando tu perfecta voluntad,
en mi vida estás obrando tu perfecta voluntad...

Oración: Señor, quita de mí la amargura y el enojo por la desilusión y el desengaño sufridos. Gracias porque tú conoces mis más íntimos anhelos, y confío en que los realizarás en tu voluntad. Amén.

 
Home| Ministerios | Líderes | Actividades | Horario y Ubicación | Contáctenos
Biblia| Oraciones | Fotos | Inmigración
   
   
   
   
   
   
 
Web desgin by Systema.ca